El Principito y la Política de las Promesas Vacías
“Colombia está cansada.
Cansada del discurso fácil, del moralismo de tarima, de los políticos que convierten la fe en campaña y la niñez en una bandera que izan para las fotos y abandonan cuando llega la hora de legislar.
Un país que escucha sermones en campaña y excusas en el Congreso.
Un país que ve cómo quienes se autoproclaman defensores de “la vida y la familia” terminan votando proyectos que hacen exactamente lo contrario.
Y en medio de ese teatro, aparece El Principito, no como símbolo infantil, sino como la conciencia que interroga con preguntas simples aquello que los adultos intentan esconder con palabras grandilocuentes.”
El Asteroide Colombia y el Temblor en la Casa del Rey
“En el pequeño asteroide llamado Colombia, el Rey Petro pasó de gritar “libertad o muerte” a buscar la venia de Trump para “sacar la droga juntos”. Cuando un presidente cambia de postura tan drásticamente, no es estrategia: es señal. Algo saben en el Pentágono, la DEA, el Tesoro y la CIA para que el gobierno entero —desde Benedetti hasta Pizarro y Peralta— ande tratando de maquillar el temblor.
Incluso Cepeda, heredero del proyecto, ya carga el peso del candidato F4RC.”
Un país cansado de los discursos y de la religión convertida en campaña
A días de cerrar la legislatura, mientras hace campaña hablando de ética, Lorena Ríos deja al país la prueba de lo contrario. Archivó la bandera que la hizo senadora y promovió una ley que entrega la autoridad de los padres al Estado. No fue descuido: fue decisión. Fue cálculo electoral. Fue incoherencia disfrazada de fe. Y hoy, cuando el proceso legislativo termina, su mentira también termina. No siempre que un cristiano vota por un cristiano vota por el Reino. El país no olvida. Y Dios menos.
COLOMBIA NO PUEDE SEGUIR PERMITIENDO EL ODIO CONTRA CRISTIANOS Y CATÓLICOS: ESTE ATAQUE NO PUEDE QUEDAR IMPUNE
El reciente video difundido por su autora, donde insulta y estigmatiza a cristianos y católicos llamándolos “narcisistas”, “manipuladores” y “violentos”, no es crítica social: es un ataque directo contra la fe mayoritaria del país. Este discurso discriminatorio exige acciones inmediatas por parte del Congreso y los concejos municipales para proteger la libertad religiosa y frenar la normalización del odio anticristiano y anticatólico.
EL PRINCIPITO Y EL PAÍS QUE DEJÓ MORIR A SUS NIÑOS
Un niño Wayúu le contó al Principito que en Colombia uno de cada diez niños se achica antes de crecer, mientras en La Guajira más de 37.000 caminan con hambre y 55 murieron sin que el Estado lo notara. El Principito miró al palacio del Rey y entendió que un país que abandona a sus hijos deja de ser nación para convertirse en desierto. Este editorial es su llamado a una Nación que olvidó lo esencial.