“Rafael Pombo reencarnó… y amenaza medios: cuentos, crucifijos y constituciones bajo ataque”
“La presidencia de Gustavo Petro contada como fábula, pero con advertencias reales
En un país donde la libertad de prensa está garantizada por la Constitución, resulta preocupante —aunque ya no sorprendente— que el presidente Gustavo Petro, ahora autoproclamado intérprete de la realidad a través de cuentos, crucifijos simbólicos y trenes que nunca arrancan, dedique sus alocuciones no a gobernar, sino a reprender medios por ejercer el periodismo. En su relato, el problema no es la falta de ejecución, sino la osadía de quienes se atreven a contarlo. Así, el jefe de Estado parece más obsesionado con escribir fábulas que con construir país… aunque eso sí, con advertencias al mejor estilo de los villanos de los cuentos que tanto le gusta contar”.
¿El gobierno del cambio? El abandono de la familia
“En nombre del cambio, este gobierno ha desmantelado los pilares que sostenían a millones de familias colombianas. Hoy, la vivienda es un privilegio, la educación un sueño lejano, y la comida un lujo inalcanzable. Mientras el presidente viaja y repite discursos sobre justicia social, la familia —célula vital del Estado— ha sido abandonada, empujada a la incertidumbre y a la pobreza. No hay equidad cuando se reduce la cobertura, no hay justicia cuando se recortan oportunidades, y no hay futuro cuando se deja sola a la familia”.
¿Y los niños, señor Presidente?
“En un país que se proclama potencia de vida, los niños siguen siendo invisibles. Mientras más de 560.000 menores padecen desnutrición crónica, otros son víctimas de trata, mendicidad forzada o reclutamiento ilegal, sin que exista una respuesta real del Gobierno. Hoy, más que nunca, el Congreso tiene la oportunidad de asumir el liderazgo que el Ejecutivo ha dejado vacío, legislando con rigor y empatía por quienes no tienen voz: los niños, el presente y el alma de Colombia.”
Legislar para los niños es un deber, no una vitrina
“Legislar por la niñez no puede ser una consigna vacía ni una plataforma para figurar. El proyecto “Con los niños no te metas” revela una alarmante falta de rigor técnico y una peligrosa improvisación legislativa. La protección de los menores exige compromiso, conocimiento y respeto por quienes han trabajado con seriedad por años. Pero cuando se legisla desde el escritorio y no desde el deber, el daño no es político: es moral, social y humano”.
Colombia justa, Pero ¿Para Quién? La marcha que puede resucitar a Petro usando el nombre de Jesús
“Cuando la fe se mezcla con la estrategia electoral, lo primero que se pierde es la verdad. Este editorial no es contra el cristianismo, sino contra quienes usan el nombre de Jesús como marca electoral. Las iglesias son casas de oración, no trampolines políticos. Y Jesús, si estuviera hoy, no estaría en tarimas partidistas: estaría en las calles, con los que sufren”.