Colombia no quiere hijos: el país donde nacer ya no es una opción
Colombia se está quedando sin hijos, y no por falta de amor, sino por falta de futuro. En un país donde tener un trabajo digno, una vivienda propia y estabilidad emocional parecen lujos, es comprensible que muchos jóvenes decidan no formar familia. Pero también es momento de preguntarnos con valentía: ¿seremos la generación que dejó de creer en la vida, en el hogar y en el poder de construir algo más grande que uno mismo? Este no es un juicio, es una invitación: a repensar la procreación no como una carga, sino como un propósito profundo en medio del caos. Porque tal vez la verdadera revolución no está en protestar contra el sistema… sino en atreverse a traer vida y esperanza donde todos ven ruina.
¿De qué sirve un gobierno del cambio si seguimos criando niños para el olvido?
“ Mientras el gobierno habla de cambio, miles de niños en Colombia viven entre el hambre, el abandono y el olvido. Más del 40% crecen sin acceso digno a salud, educación o alimentación. La desnutrición mata en La Guajira, el reclutamiento avanza en los territorios y el trabajo infantil se normaliza frente a la indiferencia institucional. La niñez dejó de ser prioridad, y el Estado, lejos de protegerla, se ha vuelto cómplice por omisión. ¿De qué sirve un gobierno del cambio si seguimos criando generaciones para el olvido?
"Colombia a la deriva… ¿y el presidente hablando de hipopótamos?"
“En un país con profundas urgencias, el presidente parece habitar una realidad alterna. Su último discurso, lleno de divagaciones y simbolismos desconectados, expone una desconcertante distancia entre el Gobierno y los ciudadanos. Mientras la salud colapsa y la inseguridad crece, el jefe de Estado lanza acusaciones y propuestas que desconciertan más que resuelven. Este artículo analiza, sin insultos, pero con firmeza, cómo la desconexión presidencial se ha vuelto un problema de todos”.
"Ciudadanos de Primera, Segunda y Ninguna: La Farsa de la Igualdad en Colombia"
“En Colombia, la igualdad ante la ley es más un eslogan que una realidad. La ciudadanía se ha dividido en tres clases: los que tienen todos los derechos, los que sobreviven con migajas institucionales y los que simplemente no existen para el Estado. Esta clasificación, lejos de disminuir, se ha profundizado bajo un gobierno que prometió unidad y justicia social, pero terminó alimentando la exclusión y el desencanto.En vísperas de un nuevo año electoral, la democracia se debilita ante la evidencia de que no todos los ciudadanos valen lo mismo. ¿Es posible reparar esta fractura desde un poder cada vez más individualista?”
“Domingos sin letras y un gobierno sin país: Gaza por encima del Cauca”
“En tiempos donde la muerte se volvió rutina y la vida en Colombia parece costar menos de lo que cuesta sobrevivir, es inevitable preguntarnos: ¿por qué nuestro gobierno defiende con más pasión vidas extranjeras que las nuestras? En medio de una crisis profunda de justicia, seguridad y valores, recordamos que el domingo no es un día para escribir, sino para abrazar lo que verdaderamente importa: la vida, la familia y la dignidad que estamos perdiendo poco a poco”.